Foto por: Goran Jovanović

Categoría

DRAMA

Personajes

Personajes: 2 F + 7 M

Traducción

NIKOLINA ŽIDEK

Derechos de Autor

Dino Pešut

Derechos de Traducción

NIKOLINA ŽIDEK
info@teatrocroata.com

Pedir Texto Presiones de mi generación (o sobre la porcelana blanca)

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Presiones de mi generación (o sobre la porcelana blanca).

El texto Presiones de mi generación habla de esos jóvenes a los que todos los joden, desde los Testigos de Jehová hasta su propia madre, no porque se lo merezcan, sino porque pueden joderlos, porque nunca se mandaron ninguna cagada y siempre hacían cierto esfuerzo, no demasiado, pero suficiente para terminar desilusionados.

Así es Ella, la protagonista de este texto estructurado como la función de centrifugado de una lavadora, sola en algún lugar en el campo y completamente consciente de que se le va la juventud, la juventud que igual nunca tuvo, y lo que quedó es una serie de instrucciones y demandas contradictorias y contraproducentes, pero antes que nada bienintencionadas sobre cómo debe vivir, lo que terminará en la rotura del kitsch de porcelana.

Ella realmente no tiene nada, aparte de un cinismo amargo, un prometido avejentado con una madre posesiva, el artritis de su madre, las migrañas de su padre, un amante que se está poniendo feo progresivamente, una factura de gas impagable, una casa venida abajo, un jardín descuidado, un sentimiento de inferioridad, un prometido inseguro, una familia de pequeña burguesía y realmente una vida fantásticamente aburrida de una chica de veintidós años.

Fragmentos

Fragmento Versión Española

ELLA

Qué sabe Usted de las decisiones.

Cerraré la puerta con un golpe

y me olvidaré de Usted.

De su Dios y de su boletín.

Me mudaré en esta casa.

Y firmaré el contrato con el presente insoportable.

Me anidaré aquí.

Y accederé a la clase media. Mientras todavía exista.

Me esforzaré a que el desordenado liderazgo económico no nos coma a nosotros también.

Y eso no tiene que ver con Dios.

Sino con mi título inutilizable.

Y la pereza de él.

Entonces centraré mi energía en observar los detalles,

para sobrevivir el día,

para que pase el día,

para llegar a la noche.

Tengo veintidós años.

Y eso no tiene que ver con su Dios,

tiene que ver con el tiempo

y su mala organización.

Por eso, Señor, por favor, váyase a la mierda,

váyase a su mansión de ónix, bese sus crucifijos de caoba,

escriba sobre los homosexuales satánicos y los pobres,

tome dos kunas[1] y medio del bolsillo de cada ciudadano

lo suficientemente honesto como para pagar los impuestos,

y a mí déjeme disfrutar aquí sola y darme cuenta sola

de que tengo solo veintidós años,

una casa venida abajo,

un jardín descuidado,

un sentimiento de inferioridad,

un prometido inseguro,

una familia de pequeña burguesía

y tan solo un par de elecciones realmente importantes.

MADRE

¿Qué has comido hoy?

ELLA

Pollo con salsa.

MADRE

Ven a comer.

ELLA

Ya he comido.

MADRE

Ven a buscar la comida, nada más.

ELLA

Tengo comida.

MADRE

¿Tienes dinero?

ELLA

Tengo.

MADRE

Mientes.

ELLA

No tengo.

MADRE

Lo sabía.

Nunca vas a tener dinero.

¿Estás buscando trabajo?

ELLA

No.

MADRE

Vas a necesitar dinero.

ELLA

Yo no puedo encontrar trabajo.

¿Cuándo fue la última vez que has leído el diario?

MADRE

Me duele la cabeza demasiado como para leer el diario.

ELLA

¿De qué?

MADRE

No lo sé. Me siento mal.

Hace tres semanas que me duelen los huesos.

Ayer empezó a dolerme todo el cuerpo.

ELLA

Justo cuando me mudé.

MADRE

Yo soy una mujer enferma,

y a ti te la suda.

ELLA

¿Entonces estás enferma por mí?

MADRE

No.

Todavía no.

ELLA

¿Por qué me has llamado?

MADRE

¿Qué, ya no te puedo ni llamar?

ELLA

Si solo querías rebajarme.

MADRE

Qué sensible que eres.

A ti ya no se te puede decir nada.

ELLA

Por Dios, mamá.

MADRE

¿Quieres que te haga una transferencia?

ELLA

No hace falta.

Gracias.

MADRE

Parece que no me necesitas más.

ELLA

¿Cómo está papá?

MADRE

Otra vez no habla.

ELLA

Por mí.

MADRE

Y por el trabajo.

ELLA

Bueno, adiós, mamá…

MADRE

Te quiero.

ELLA

Yo también te quiero, mamá.

PROMETIDO

Hola, amor.

ELLA

Ey.

PROMETIDO

Aquí estoy. Es que se ha retrasado el tren.

ELLA

Siempre se retrasa el tren.

PROMETIDO

Se retrasa.

ELLA

Ya lo creo.

PROMETIDO

No seas cabrona.

ELLA

Vete a tomar por culo.

PROMETIDO

¿Te ha llamado tu mamá otra vez?

ELLA

Sí.

Le duele la cabeza.

Y todo el cuerpo.

PROMETIDO

¿Qué tengo que hacer?

ELLA

Coloca los estantes.

Tengo la sensación de que me voy a ahogar entre las cajas.

PROMETIDO

Es todo frágil.

ELLA

Como si estuviera caminando sobre huevos.

PROMETIDO

Falta poco.

ELLA

¿Cuándo vienes?

PROMETIDO

En un mes.

Cuando se tranquilicen las cosas un poco en mi casa.

ELLA

Tus padres son unos locos de mierda.

PROMETIDO

Son mayores.

ELLA

Y tú también.

Estás demasiado mayor para vivir con ellos.

PROMETIDO

Todo esto les ha venido demasiado pronto.

ELLA

¡Cuarenta años!

¿Cómo que demasiado pronto?

PROMETIDO

Están viejos.

ELLA

No están tan viejos.

PROMETIDO

¿Quién se hará cargo de ellos?

ELLA

¿Para qué coño necesitan una casona tan grande?

PROMETIDO

La construyeron para mi hermano y para mí.

ELLA

Gracias a Dios que uno es maricón,

y a mí ni me quieren saludar.

PROMETIDO

Si esa es tu actitud.

ELLA

La mujer no me dirige ni la mirada.

PROMETIDO

Tú siempre priorizando a tu mamá.

ELLA

¿Y qué, acaso priorizaré la tuya?

PROMETIDO

Bueno, podrías llamarla alguna vez…

ELLA

¡Si no quiere hablar conmigo!

Coloca los estantes, que estoy cansada.

PROMETIDO

¿Y de qué, se puede saber?

ELLA

De estas cajas…

Supongo.

He tenido un día muy largo.

PROMETIDO

Hace un mes que estás aquí.

La casa no parece nada diferente.

ELLA

Y tú tampoco te has mudado.

PROMETIDO

Ni bien mi mamá se haga los análisis.

ELLA

Por favor. Tengo un sueño que me muero.

PROMETIDO

¿Ni me vas a mirar?

¿Qué hay de tan interesante afuera?

ELLA

La niebla.

PROMETIDO

Buenas noches.

ELLA

Sabes, me gustaría ser más independiente. Tomar una decisión y atenerme a ella.

Parece que no puedo hacerlo.

A veces tengo ganas de escaparme. Y descansar.

La gente me cansa.

Se preocupa por lo irrelevante

Vecinos, terremotos… Estoy cansada de eso.

Me gustaría despertarme y ser útil.

 

[1] Moneda croata.


Fragmento Versión Argentina

ELLA

Qué sabe Usted de las decisiones.

Cerraré la puerta con un golpe

y me olvidaré de usted.

De su Dios y de su boletín.

Me mudaré a esta casa.

Y firmaré el contrato con el presente insoportable.

Me anidaré acá.

Y accederé a la clase media. Mientras todavía exista.

Me esforzaré a que el desordenado liderazgo económico no nos coma a nosotros también.

Y eso no tiene nada que ver con Dios.

Sino con mi título inservible.

Y la pereza de él.

Entonces centraré mi energía en observar los detalles,

para sobrevivir el día,

para que pase el día,

para llegar a la noche.

Tengo veintidós años.

Y eso no tiene que ver con su Dios,

tiene que ver con el tiempo

y su mala organización.

Por eso, Señor, por favor, váyase al carajo,

váyase a su mansión de ónix, bese sus crucifijos de caoba,

escriba sobre los homosexuales satánicos y los pobres,

tome dos kunas[1] y medio del bolsillo de cada ciudadano

lo suficientemente honesto como para pagar los impuestos,

y a mí déjeme disfrutar acá sola y darme cuenta sola

de que tengo solo veintidós años,

una casa venida abajo,

un jardín descuidado,

un sentimiento de inferioridad,

un prometido inseguro,

una familia de pequeña burguesía

y tan sólo un par de elecciones realmente importantes.

MADRE

¿Qué comiste hoy?

ELLA

Pollo con salsa.

MADRE

Vení a comer.

ELLA

Ya comí.

MADRE

Vení a buscar la comida, nada más.

ELLA

Tengo comida.

MADRE

¿Tenés plata?

ELLA

Tengo.

MADRE

Mentís.

ELLA

No tengo.

MADRE

Lo sabía.

Nunca vas a tener plata.

¿Estás buscando trabajo?

ELLA

No.

MADRE

Vas a necesitar plata.

ELLA

Yo no puedo encontrar trabajo.

¿Cuándo fue la última vez que leíste el diario?

MADRE

Me duele la cabeza demasiado como para leer el diario.

ELLA

¿De qué?

MADRE

No lo sé. Me siento mal.

Hace tres semanas que me duelen los huesos.

Ayer empezó a dolerme todo el cuerpo.

ELLA

Justo cuando me mudé.

MADRE

Yo soy una mujer enferma,

y a ti te chupa un huevo.

ELLA

¿Entonces estás enferma por mí?

MADRE

No.

Todavía no.

ELLA

¿Por qué me llamaste?

MADRE

¿Qué, ya no te puedo ni llamar?

ELLA

Si sólo querías rebajarme.

MADRE

Qué sensible que sos.

A vos ya no se te puede decir nada.

ELLA

Por Dios, mamá.

MADRE

¿Querés que te haga una transferencia?

ELLA

No hace falta.

Gracias.

MADRE

Parece que no me necesitás más.

ELLA

¿Cómo está papá?

MADRE

Otra vez no habla.

ELLA

Por mí.

MADRE

Y por el trabajo.

ELLA

Bueno, chau, mamá…

MADRE

Te quiero.

ELLA

Yo también te quiero, mamá.

PROMETIDO

Hola, amor.

ELLA

Ey.

PROMETIDO

Acá estoy. Se retrasó el tren.

ELLA

Siempre se retrasa el tren.

PROMETIDO

Se retrasa.

ELLA

Ya lo creo.

PROMETIDO

No seas una hija de puta.

ELLA

Andá a cagar.

PROMETIDO

¿Te llamó tu mamá otra vez?

ELLA

Sí.

Le duele la cabeza.

Y todo el cuerpo.

PROMETIDO

¿Qué tengo que hacer?

ELLA

Colocá los estantes.

Tengo la sensación de que me voy a ahogar entre las cajas.

PROMETIDO

Es todo frágil.

ELLA

Como si estuviera caminando sobre huevos.

PROMETIDO

Falta poco.

ELLA

¿Cuándo venís?

PROMETIDO

En un mes.

Cuando se tranquilicen las cosas un poco en mi casa.

ELLA

Tus padres son unos locos de mierda.

PROMETIDO

Son grandes.

ELLA

Y vos también.

Sos demasiado grande para vivir con ellos.

PROMETIDO

Todo esto vino demasiado pronto.

ELLA

¡Cuarenta años!

¿Cómo que demasiado pronto?

PROMETIDO

Están viejos.

ELLA

No están tan viejos.

PROMETIDO

¿Quién se hará cargo de ellos?

ELLA

¿Para qué carajo necesitan una casona tan grande?

PROMETIDO

La construyeron para mi hermano y para mí.

ELLA

Gracias a Dios que uno es maricón,

y a mí ni me quieren saludar.

PROMETIDO

Si es la postura que tú tomaste.

ELLA

La mujer no me dirigió ni la mirada.

PROMETIDO

Tú siempre priorizando a tu mamá.

ELLA

¿Y qué, acaso priorizaré la tuya?

PROMETIDO

Bueno, podrías llamarla alguna vez…

ELLA

¡Si no quiere hablar conmigo!

Colocá los estantes, que estoy cansada.

PROMETIDO

¿Y de qué, se puede saber?

ELLA

De estas cajas…

Supongo.

Tuve un día muy largo.

PROMETIDO

Hace un mes que estás acá.

La casa no parece nada diferente.

ELLA

Y vos tampoco te mudaste.

PROMETIDO

Ni bien mi mamá se haga los análisis.

ELLA

Por favor. Tengo un sueño que me muero.

PROMETIDO

¿Ni me vas a mirar?

¿Qué hay de interesante afuera?

ELLA

La niebla.

PROMETIDO

Buenas noches.

ELLA

Sabés qué, me gustaría ser más independiente. Tomar una decisión y atenerme a ella.

Parece que no puedo hacerlo.

A veces tengo ganas de escaparme. Y descansar.

La gente me cansa.

Se preocupa por lo irrelevante

Vecinos, terremotos… Estoy cansada de eso.

Me gustaría despertarme y ser útil.

 

[1] Moneda croata.


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