Categoría

DRAMA

Personajes

Personajes: 2 F + M
Andrija Kekez
69 años. Usuario.

Mila Bauer
72 años. Usuaria.

Branko Rubčić
74 años. Usuario.

Suzana Mandić-Lovrenčić
40 años. Terapeuta ocupacional.

Traducción

NIKOLINA ŽIDEK

Derechos de Autor

NINA MITROVIC

Derechos de Traducción

NIKOLINA ŽIDEK
info@teatrocroata.com

Pedir Texto ¿Qué tal la vida?

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¿Qué tal la vida?.

La vida en una residencia de ancianos era tranquila hasta que apareció Andrija Kekez. Él no respeta las reglas, sabe tratar a las mujeres, disfruta de la vida. Una mujer joven intentará ponerle el freno. A cambio recibirá algo que no se esperaba. Y tres personas ancianas se encontrarán en un triángulo amoroso.

Mila se acaba de divorciar. Vino a la residencia ansiando la libertad. Branko está aquí, ni él mismo sabe cuándo llegó. Se pasa el tiempo denunciando a otros inquilinos de la residencia a la terapeuta ocupacional. Mila y Branko son amigos, aunque, si fuera por él, habría algo más. Pero a ella le gusta el nuevo inquilino de la residencia. Con su llegada los personajes se cuestionarán a sí mismos, la manera de la que viven y aman.

La pregunta esencial de la obra es cómo vivir la vida de manera adecuada y si se pueden evitar los arrepentimientos o son los miedos los que nos manejan. Esta es una historia sobre el amor y la amistad, la juventud y la vejez, la vida y la muerta. Una historia sobre nosotros, como somos y como podríamos ser si nos relajáramos y si aceptáramos la vida en toda su imperfección.

Fragmentos

Fragmento Versión Española

Lugar

Diferentes partes de la residencia de ancianos y su alrededor.

Tiempo

Presente.

Notas

Todos los personajes están sobre el escenario todo el tiempo. Excepto en los momentos cuando ya no están físicamente en la residencia de ancianos. Incluso cuando no están en primer plano, a través de las pequeñas acciones cotidianas viven al fondo.

Los personajes empiezan la escena sin importar dónde se encuentran en ese momento. Entre las escenas no hay oscuros. La acción trascurre como la vida, sin parar.

La escenografía es sencilla, a través de ella el espacio se intuye, no se subraya. La dimensión adicional se consigue mediante la iluminación y los detalles. El vestuario es realista.

Casi no hay tonos elevados. Las emociones de los personajes irrumpen en la superficie silenciosas. Se intercambian la serenidad y la melancolía.  El sentimentalismo está excluido.

Los momentos que trascurren son solo momentos, no hay grandes pausas. Sin embargo, los personajes no corren demasiado porque, queramos o no, la vejez nos ralentiza a todos.

Quinta escena

Despacho. BRANKO tiene un problema. SUZANA está aquí para ayudarle.

BRANKO  Ventila.

SUZANA  Bien.

BRANKO  No, no está bien. Tengo frío. Ventila cada cinco minutos. Abre todo, que corra el aire. Mira, esta mañana me he quedado todo rígido. Casi no puedo caminar.

SUZANA  Bueno. ¿Quiere que hable con él?

BRANKO  No hace falta. Ya lo he intentado yo. Con ese hombre no se puede hablar.

SUZANA  ¿Tiene otra propuesta?

BRANKO Lléveselo.

SUZANA  ¿Llevármelo adónde, Branko?

BRANKO  No sé adónde. Fuera de mi habitación. O deme una individual.

SUZANA  No tenemos ninguna libre, así que me temo que eso no es posible.

BRANKO ¿Y cómo le han otorgado la individual a Mila? Está aquí hace un par de meses y yo, ya ni me acuerdo de cuando llegué… Y el nuevo ese, Kekez, no, ese también está solo en su habitación.

SUZANA  La señora Mila y el señor Kekez se registraron en una habitación individual, y usted no, así que…

BRANKO  He cambiado de opinión.

SUZANA  No podemos hablar en esos términos.

BRANKO  Entonces, lléveselo.

SUZANA  Branko, usted ya ha cambiado de compañeros de habitación tres veces…

BRANKO  Sí, ¿y qué?

SUZANA  Con el último se peleó.

BRANKO  Es que me atacó.

SUZANA  ¿Pero bueno, a usted  nadie le cae bien?

BRANKO  Yo no he dicho eso.

SUZANA  ¿No?

BRANKO  No vale.

SUZANA  ¿No vale?

BRANKO  No.

SUZANA  ¿El anterior tampoco valió?

BRANKO  Tampoco.

SUZANA  Y el que lo precedió, tampoco.

BRANKO calla.

SUZANA  Resulta que no vale nadie, excepto usted.

BRANKO No es nada raro. La gente no vale. Es así. Cuanto antes lo entienda y lo acepte, mejor le irá en la vida. Yo lo he entendido, pero no lo he aceptado todavía. Estoy trabajando en ello.

SUZANA  Pues, tendrá que trabajar un poco más, porque nosotros no vamos a llevarnos a ese señor.

BRANKO  ¿Y qué le he dicho yo a usted?  La gente no vale.

 

Sexta escena

Vestíbulo. MILA, BRANKO y KEKEZ están tomando café de la máquina.

BRANKO  Un tirano, un verdadero tirano.

KEKEZ  ¿Siempre es así?

MILA le mira a KEKEZ, se encoge de hombros.

BRANKO  Sí, para vosotros es fácil hablar. Vosotros tenéis habitaciones individuales. Tanto tú como ella.

MILA  ¿Y por qué no pides que te trasladen?

BRANKO  Qué le voy…

MILA  Si no te conviene…

BRANKO Deja. Yo estoy aquí temporalmente… Ahora mi hijo está construyendo su casa, y cuando la termine…

MILA  Pues no sé, hace un tiempo que estás aquí…

BRANKO  No hace mucho.

MILA  ¿Cómo que no, Branko?

BRANKO  No.

KEKEZ  ¿Y cuándo llegaste? ¿Hace un año?

MILA le dirige a KEKEZ una mirada que da a entender de que hace más de un año. BRANKO está mirando al suelo.

BRANKO  Es que eso dura. La reforma. Y ellos lo hacen todo solos, así que… tarda.

Pasa un momento.

MILA (Se levanta.) Yo me tomo otro café.

MILA va hacia la máquina de café. BRANKO la acompaña con la mirada. Pero no interrumpe su historia.

BRANKO  Es mi casa. Lo fue, mejor dicho. Pero bueno, yo se la di, se la traspasé, para que tengan algo suyo, el hijo y la nuera, y ellos están trabajando…

KEKEZ  Y eso tarda.

BRANKO  Y tarda.

 

Séptima escena

Despacho. SUZANA y MILA están aquí. Sentadas una frente a la otra.

SUZANA  Su hija me pidió que hablara con usted. Dado que usted dijo que no quería que viniera.

MILA  No quiero.

SUZANA  Intentó llamarla al móvil. Llamó varias veces.

MILA  Lo sé.

SUZANA  ¿No la atiende?

MILA  No.

SUZANA  ¿Y por qué?

MILA calla.

SUZANA   Estaría bien que la atendiera. Para que escuchara su voz un poco. Para saber como está… Usted le importa, lo sabe, ¿verdad que lo sabe?

MILA  Me maltrata.

SUZANA  No diga eso, Doña Mila, tal vez solo esté preocupada.

MILA  Me maltrata.

Pasa un momento.

SUZANA Muy bien. Usted tiene derecho a no atenderla.

MILA calla de nuevo.

SUZANA   Mire, su hija quiere que vuelva usted a casa. Yo le dije que hablaría con usted…

MILA  Ya está. Ya ha hablado.

MILA se levanta. Se va.

 

Octava escena

Noche. La habitación de KEKEZ. MILA y KEKEZ están sentados. Tomando vino.

KEKEZ  ¿Te pegaba?

MILA  ¿Y por qué me iba a pegar?

KEKEZ  No sé. Tal vez por eso lo hayas dejado.

MILA  Nosotros no nos pegábamos ni discutíamos.

KEKEZ  ¿Y qué hacíais?

MILA  Yo también me pregunto lo mismo. (Pasa un momento.) Cuando empezamos a salir, pensaba: esto no durará ni un mes. Y duró. Cuarenta y siete años. Lo que estuvimos casados.

KEKEZ  Mucho.

MILA  Demasiado.

KEKEZ Pues entonces está bien que te hayas divorciado, ¿no?

MILA Lo único que lamento es no haberlo hecho antes. (Bebe un poco de vino.) Podía haberlo hecho. Una vez casi lo hice. Entonces estaba en mis mejores años. No tenía ni cincuenta. Hice las maletas y me fui. Alquilé un pisito, todavía trabajaba así que podía… Pero, bueno, no aguanté mucho. Un par de meses. Volví a casa, y él…

KEKEZ  ¿Qué?

MILA  Nada. Como si no me hubiera ido. Seguimos todo igual, nunca me preguntó nada. Ni dónde estuve ni por qué volví.

KEKEZ  ¿Y por qué volviste?

MILA  Por qué…

KEKEZ  ¿Por amor?

MILA  Sí, lo quería, por supuesto que sí… Pero no solo por eso. Por la soledad. Me sentía sola. No lo pude aguantar.

KEKEZ  ¿Y ahora puedes?

MILA  Debo. No vuelvo. ¿Qué hago, vuelvo a la miseria?

MILA se traga su vino. KEKEZ le sirve más.

MILA  ¿Tú nunca te has casado?

KEKEZ  No es para mí.

MILA  Cómo lo sabes si no lo has probado…

KEKEZ  No me gusta que las mujeres me sermoneen.

MILA  No todas las mujeres son iguales.

KEKEZ  No tiene nada que ver con las mujeres. Es el matrimonio. Como le des la vuelta, al final te aprieta.

MILA  Creo que estás exagerando.

KEKEZ  ¿A ti no te ha apretado?

MILA  Sí.

KEKEZ  ¿Lo ves? Les aprieta a todas. Tarde o temprano os aprieta a cada una de vosotras.

 

Novena escena

Mediodía. Restaurante. MILA y BRANKO almuerzan. Hablan. Cada dos por tres MILA se vuelve, mira hacia la puerta del restaurante.

BRANKO  Hoy en día todos se divorcian. Es una cosa normal. Pues para mí, no. El matrimonio era una cosa seria. Y a lo que ha llegado ahora…

MILA le mira.

BRANKO Yo no digo nada de ti, verdad, el hecho de que tú, es otra cosa, para que no pienses que yo… Yo nada, es cosa tuya, verdad, yo no me meto. Pero ella, es joven. Y los jóvenes, yo sé cómo son. Ante el primer problema ¡hala!, divorcio. Así no se puede. No está bien.

MILA Nadie puede saber qué pasa entre dos personas. Lo saben solo ellas.

BRANKO Bueno, no podemos. Pero te voy a decir una cosa, seguro que esa no ha hecho ningún esfuerzo. Si lo hubiera hecho, no estaría caminando por ahí sin sujetador.

MILA se vuelve otra vez.

BRANKO  ¿Y tú qué estás mirando todo el tiempo?

MILA  Nada.

BRANKO  Ya lo creo que sí. (Silencio.) Crees que no sé lo que estás mirando. Sé muy bien qué estás mirando.

MILA no dice nada. Pero ya no se vuelve. Comen en silencio. Pasa un momento.

BRANKO  A esto le falta sal.

KEKEZ entra en el restaurante. BRANKO le ve. MILA se vuelve. BRANKO la. MILA sigue comiendo. KEKEZ va hacia ellos. Se sienta. Está comiendo un kebab.

BRANKO  ¿De dónde lo has sacado?

KEKEZ  Lo compré  en la esquina.

BRANKO  ¿Y qué hay de malo en los ćevapi[1]?

KEKEZ  Nada.

BRANKO  Nada. Pues bien. Que por lo menos alguien coma bien.

KEKEZ no reacciona a la conversación que sigue. Come en paz.

MILA  Yo también tengo ganas de comerme un kebab.

BRANKO  ¿A que no has dejado de comer carne?

MILA  He empezado de nuevo.

BRANKO  ¿Es por él?

MILA  No.

BRANKO  ¿No?

MILA  He leído que a los vegetarianos se les debilitan los huesos. Y con mi osteoporosis…

BRANKO  Yo te lo dije enseguida…

MILA  No me acuerdo.

BRANKO  Que sí.  Yo me acuerdo. Pero fui tonto. Yo también pasé a esa mierda por ti.

MILA  Nadie te presionó para que lo hicieras.

Silencio. Comen los tres.

MILA  Qué bien que huele.

KEKEZ  Es aún mejor bajo los dientes.

BRANKO  Quién tiene dientes hoy en día…

MILA  Me darías un poco…

KEKEZ  ¿Qué?

MILA  Pues De tu kebab, para probar…

KEKEZ  No.

BRANKO  ¿No se lo das?

KEKEZ  No se lo doy. No es higiénico. Los zapatos se prueban. Si tienes ganas, ya sabes dónde lo venden.

BRANKO  Qué maravilla de amigo. Pero por lo menos no es tonto como yo.

MILA  No digas eso, tiene razón…

BRANKO   Y tú también eres una tonta.

 

Décima escena

Noche. La habitación de BRANKO. Doble. BRANKO acostado en su cama. No duerme. Le cuenta a su compañero el Borracho.

BRANKO Le pregunté. Digo, pasamos el tiempo juntos, lo pasamos bien, tomamos café, lo compramos de la máquina, no es gran cosa, ¿a que no?… No, lo sé, pero no importa… Entonces nosotros un poco, bueno, hablamos, un poco los periódicos, Mila lee, yo escucho, veo mal, por eso… Así todas las mañanas. Nos vamos de paseo también, ahora que todavía podemos, ¿verdad?… Así que pensé, bueno, ambos estamos solos, y no está bien que uno esté solo… Me casaría de nuevo. Y le pregunté. (Pasa un momento.) Dijo que tenía que pensarlo. Yo no quería presionarla. Que piense en paz y que vea. Claro… Así que. Pasó un mes, dos, ¿y qué? Nada. No me contestó. Yo no le pregunté más. Qué voy… (De nuevo pasa un momento.) ¿Pero por qué yo te lo cuento a ti? Si tú eres un borracho de mierda.

 

Escena once

Mañana. Despacho. BRANKO de nuevo donde SUZANA.

BRANKO  Bebe.

SUZANA  ¿Bebe?

BRANKO  Sí. Bebe. Me huele toda la habitación.

SUZANA  Así que, ¿ya no ventila?

BRANKO  Ventila. Pero ahora eso es un problema menor.

SUZANA  Entiendo.

Pasa un momento.

BRANKO Ayer vomitó. Se emborrachó y vomitó. Claro, no lo limpió después así que lo tuve que hacer yo.

SUZANA No tendría que haberlo hecho usted.

BRANKO  ¿Y qué tenía que haber hecho? ¿Haber dejado que oliera todo?

SUZANA  Pudo haber llamado a alguien.

BRANKO  ¿A quién puedo llamar a las tres de la mañana?

SUZANA  Bueno. Sí. Entiendo. Era tarde. Está bien. Y dígame, ¿está seguro de que estaba borracho?

BRANKO  ¿Pero qué clase de pregunta es esa?

SUZANA  Tal vez se haya sentido mal.

BRANKO No me extraña, con todo lo que bebió.

SUZANA  ¿Lo vio beber?

BRANKO calla.

SUZANA  ¿No?

BRANKO  Yo no espío.

SUZANA  ¿Así que, no?

BRANKO  No espío.

SUZANA  Entonces, ¿cómo sabe que no es otra cosa?

BRANKO  Lo sé.

SUZANA  Tal vez el hombre esté enfermo.

BRANKO  Es lo que le estoy diciendo. Es alcohólico. Necesita terapia. Urgente. Lo mejor es que lo mude arriba.

SUZANA  ¿Adónde?

BRANKO  Pues a la unidad clínica.

SUZANA  Claro, es lo que a usted le convendría.

BRANKO  No protestaría.

SUZANA   Usted es todo un personaje, Branko. Mandaría a un hombre a la unidad clínica solo para satisfacer sus necesidades. ¿Qué clase de persona es?

BRANKO  Soy un caballero.

SUZANA  ¡Qué vergüenza!

BRANKO  (Mira a SUZANA.) ¿Quiere decir que no se lo va a llevar?

SUZANA  No.

BRANKO se levanta demostrativamente.

SUZANA  Y una cosa más. De ahora en adelante, pase lo que pase, no me interesa. Si tiene un problema, resuélvalo como sepa. ¿Me ha entendido?

BRANKO  (No contesta. Se dirige hacia la puerta, pero después de un par de pasos se vuelve. ) No me extraña que se esté divorciando. Con semejante carácter, ha aguantado bien su…

SUZANA  Ahora sí que se ha pasado de rosca. Salga de aquí.

BRANKO  ¿Ahora mismo?

SUZANA  Fuera.

BRANKO sale. Lo más rápido que puede dada su edad.

 

[1] Comida típica de los Balcanes- deditos de carne picada hechos a la parilla.


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