Categoría

DRAMA

Personajes

Muchacha

Muchacho

Mujer

Hombre

David, 9 años

Vieja

Viejo

Otro muchacho

Otro hombre

Y, por orden de aparición,

un mismo actor:

policía/ cobrador /

maestro / albañil / 

taxista

Traducción

NIKOLINA ŽIDEK

Derechos de Autor

Tomislav Zajec

Derechos de Traducción

NIKOLINA ŽIDEK
info@teatrocroata.com

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Salvados.

“Otro Hombre: A mi padre y a mí nos gustan los trenes, me lleva ahí cuando es de mañana, porque entonces los trenes pasan a menudo. Mi padre me dice que los salude, saludalos sin miedo, porque al pasar, te los olvidas. Entonces vienen otros, y otros, y otros, y de repente te olvidás de lo que realmente querías. Y así, al final, cuando finalmente decís: perdoname, ya no hay nadie quién pueda ayudarte. Para decirte- está bien, lo sé. Para decirte- perdonamelo vos a mí.”

El drama trae la historia sobre nueve personas que al principio se encuentran en el momento de un accidente de trenes, y luego exactamente a un año después de ese acontecimiento, donde los encontramos enfrentándose con las consecuencias de esa tragedia. A todos los vinculará el personaje del Niño que no sobrevivió el accidente y de Otro Hombre que es culpable del mismo.

Fragmentos

Fragmento Versión Argentina

El tren. Hace un año.

La Muchacha entra en el compartimento. Adentro, el Muchacho, sentado en el medio del desorden que él mismo hizo, entre todas las cosas que tiró por todos lados. La Muchacha se detiene.

Muchacha: Ey.

(Pausa)

Muchacho: Alguien robó mi billetera.

Muchacha: Ah.

Muchacho: En serio. (Pausa) Vino un tipo, para sacarme una foto, por plata, supongo. Tenía ese coso, lo que saca las fotos en seguida. (Pausa) Ya sabés, eso.

Muchacha: Una Polaroid.

Muchacho: Sí, una Polaroid. ¿Quién las usa todavía?

(No hay respuesta.)

Muchacho: ¿Lo viste afuera?

(Muchacha niega con la cabeza.)

Muchacha: No hay nadie.

Muchacho: Yo no quería una foto, será por eso.

(Pausa)

Muchacho: ¿Qué?

Muchacha (indica a la corbata): Arreglátela, un poco.

 (El Muchacho observa a la Muchacha por mucho tiempo y luego arregla la corbata.)

Muchacho: ¿Y vos?

(Pausa)

Muchacha: Me bajo.

(Pausa)

Muchacho: Lo sé.

Muchacha: ¿Cómo lo sabés?

Muchacho: Ahora viene la parada, lo anunciaron.

Muchacha: Sí.

(Pausa. La Muchacha toma sus cosas.)

Muchacho: ¿Qué pasó?

(La Muchacha se encoge de hombros.)

Muchacha: Nada, soy yo. Supongo que soy así.

Muchacho: ¿No soy yo?

(Muchacha niega con la cabeza.)

Muchacho: ¿Qué pasa con tus ojos?

Muchacha: Ay, no jodas.

Muchacho: ¿Estuviste llorando?

(La Muchacha se detiene en la puerta. Y luego se sonríe.)

 

 

Estación de trenes. Andén. Vía. Hoy.

Otro Hombre: Todo lo que quería, todo lo que hacía, desde que ocurrió el accidente, sólo para que no hubiera muchas cosas. Todo empezó con los diarios, no quiero saber lo que dicen. Entonces la televisión, entonces la gente, estoy durmiendo, déjenme, no estoy en casa, no me toquen el timbre. Entonces todo paró, ya no cambio las sábanas, no lavo las vajillas, esa cafetera está completamente quemada y tres pinzas que el viento se llevó al jardín debajo del balcón también son míos. Es así, es como debe ser. Ya no hay muchas cosas, y cuando no hay muchas cosas, no hay mucho de mí.

 

 

Taxi. Hoy.

La Muchacha y el Taxista. El taxi está parado, en el medio de un gran embotellamiento. Los bocinazos por todos lados. Colapso de tránsito. Lluvia.

Taxista: Hasta acá llegamos.

Muchacha: ¿A qué se refiere? – hasta acá.

Taxista: Bueno, mire. Está todo trabado, parado.

(Ambos salen del taxi. El Taxista sube al techo y le da la mano a la Muchacha para que ella también suba. Por todos lados se ve el embotellamiento. El Taxista saca un paraguas y lo abre.)

Taxista: Espere, para que se proteja de la lluvia.

(El Taxista y la Muchahca están parados en el techo del taxi, debajo del paraguas abierto. Observan el embotellamiento. Callan.)

Muchacha (finalmente): Así. (Se sonríe.) Entonces, nada.

Taxista: Ya no se lo cree.

Muchacha: ¿Qué cosa?

Taxista: En eso- en segundas oportunidades.

(La Muchacha se encoge de hombros.)

Muchacha: ¡Ma! Estoy totalmente atrapada, y ahora quiero llorar, pero eso es otra cosa. Y me parece tonto, de nuevo. (Pogleda ga.) Y de hecho, no tengo plata para el taxi.

Taxista: Lo sé.

Muchacha: ¿Cómo lo sabe?

Taxista: No es como la otra gente.

Muchacha: ¿Que viaja y calla?

(Taxista asienta con la cabeza.)

Muchacha: Perdón.

(Pausa)

Taxista: ¿Qué va a hacer ahora?

Muchacha: Me voy de vuelta, a casa. ¿Qué más puedo hacer?

Taxista (se sonríe): Puede correr.

Muchacha: No entiendo.

Taxista: Ve la congestión, el embotellamiento y todo.

(La Muchacha asienta con la cabeza.)

Taxista: Puede correr.

Muchacha: ¿Y por qué debería correr?

Taxista: Para que por lo menos alguién hoy llegue adonde debe llegar.

 

 

El tren. Hace un año.

La Mujer, David. El Otro Muchacho. Sentados en el compartimento.

La Mujer (A David): Dale, sentate bien. Así. (Pausa. Al otro Muchacho.) Este es mi hijo. Se llama David, y tiene nueve años. Esta es su pelota, decí, mi pelota. Él no habla, yo sólo le digo, mi amor, así le digo, mi amorcito. Él está enfermo, sufre de autismo, tiene algo adentro que nadie entiende, incurable, irreparable. No sé. Y antes, cuando era joven, mientras todavía estaba en mi panza, tenía sueños.

 

 

El café en la ciudad, Hoy.

El Hombre y el Otro Muchacho. Sentados en la mesa. No hablan. Entonces.

Hombre: Veía, antes, veía las cosas de manera diferente, esperaba, qué padre no tiene esperanzas? No pensaba que iba a haber silencio. Y la gente necesita te quiero, más que nada, te quiero. (Levanta la foto.) Es buena esta, así era él. Se llamaba David, tenía nueve años, ¿lo sabés? Y esto, en la foto, es él y su pelota. ¿Y sabés qué más? Ni mamá, ni papá. Nada. No hay nada que le gustara más.

 

 

El tren. Hace un año.

La Mujer, David. El Otro Muchacho. Sentados en el compartimento.

Mujer: No hay nada que le guste más.

(Pausa)

Otro Muchacho: ¿Quiere que le saque una foto, gratis?

Mujer: No sé.

Otro Muchacho: Lo hago, acá, para el recuerdo.

Mujer: ¿En serío lo haría?

Otro Muchacho: Por supuesto, dale. Bueno, tal vez así, acá, eso está bien. Póngalo acá, se ríe, así.

(David se ríe.)

Mujer: Lo estás disfrutando, amor, eh?

(El Otro Muchacho saca la foto. En ese momento entra el Hombre.)

Mujer: Nos estamos sacando una foto.

Hombre: ¿Esto qué es?

Otro Muchacho: Disculpe.

Hombre: Sí, es Usted, es Usted, yo lo leí.

Otro Muchacho: No entiendo.

Hombre (a la Mujer): ¿Estás cuidando tus cosas?

Otro Muchacho: Me voy.

Hombre: El que roba las billeteras y la plata en los trenes. Vámonos, ya, vamos.

Otro Muchacho: Yo no quería.

Hombre: Fuera, en seguida. (a la Mujer) ¿Tenés tu cartera?

(El Otro Muchacho pasa al lado del Hombre y desaparece.)

Mujer (a voz baja): Tengo la cartera.

Hombre (al otro Muchacho, palpándose.): ¡Pará! (a la Mujer.) A mí también me robó.

(El Hombre sale.)

Hombre (fuera de la escena): ¡Pará, me escuchaste!

(Pausa)

Mujer (A David): Nos tomamos una foto, amor. Ya está terminado.

 

 

Estación de trenes. Andén. Vía. Hoy.

El Otro Hombre sigue caminando por la vía.

Otro Hombre: …trescientos quince…

 

 

El tren. Hace un año.

El Viejo y la Vieja.

Vieja: ¿Querido?

 

 

Estación de trenes. Andén. Vía. Hoy.

El Otro Hombre sigue caminando por la vía.

Otro Hombre: …trescientos dieciseis…

 

 

El tren. Hace un año.

El Muchacho está sólo en el compartimento. De repente se para, ve otra abeja en la ventana, la deja salir.

Muchacho: Salvada.

 

 

El tren. Hace un año.

El Hombre y el Otro Muchacho. El Hombre lo tiene de los hombros.

Hombre (jadeando, al otro Muchacho): Te voy a romper las piernas.

 

 

El tren. Hace un año.

La Mujer, el Hombre y David.

Mujer (a David): Te quiero.

 

 

Estación de trenes. Andén. Vía. Hoy.

Otro Hombre nastavlja koračati prugom.

Otro Hombre: …tristosedamnaest…

(El Otro Hombre para.)

 

 

El tren. Hace un año.

Kilómertro trescientos diecisiete.

Entonces por un año, nada.

Una pausa larga.

 

 

Estación de trenes. Andén. Vía. Hoy.

Hombre: No me dormí. Eso querían decir, que me había dormido y que por eso pasó todo eso. Mientras me sacaban de la locomotora, alguien me dio un pañuelo para ponérmelo sobre la frente, una camisa con mangas cortas, una camisa para el accidente, una camisa manchada con mi sangre. Y escucho, te dormiste, eh, se durmió. No, no me dormí, era un niño, él me dijo que correra más rápido. ¿Y por qué alguien lo diría, un niño? ¿Por qué, por qué ahora? Cuando vivís en una jaula, por mucho tiempo todo lo que podés hacer es pedirle a alguien que te abra la puerta, que te deje en libertad. Pero ellos no entienden nada, qué jaula, de qué está hablando él, está borracho, ¿qué jaula?

 

 

Feria de antigüedades. Hoy.

El Viejo en un estand. La Vieja se le acerca con un envuelto debajo del brazo. Se observan, largo rato. Entonces.

Viejo: Hola, querida.

Vieja: Estás mojado.

El Viejo: Estaba lloviendo, hasta ahora, ¿no lo sabés?

(Pausa)

Viejo: ¿Y vos, dónde te perdiste?

Vieja: Te traje los zapatos. Pensaba, tendrás frío.

Viejo (se mira las piernas): Tengo puestas las pantuflas, querida.

Vieja: Están empapadas, ¿tenés frío?

(El Viejo se encoge de hombros.)

Vieja: Vamos, dale.

(La Vieja le ayuda al Viejo a ponerse los zapatos, y entonces se los ata.)

Vieja: Acá, así. Viste.

Viejo: Bue, bue.

Vieja: Pensaba que podrías estar acá. Hice las valijas, para salir –

Viejo (la interrumpe): Encontré el disco, ves.

Vieja: ¿Qué disco, querido?

Viejo: Cómo qué disco, el disco ruso.

Vieja: Ruso.

Viejo: Sí, sí. Lo busqué por mucho tiempo. Ruso.

Vieja: Querido, vos no sos ruso.

Viejo: No lo sabés.

Vieja: No lo sé, no. Decimelo vos.

Viejo: Esto.

Vieja: Sí.

Viejo: Bien.

Vieja: Sí. (Pausa) ¿Vamos a casa?

Viejo: Pará.

Vieja: ¿Qué?

Viejo: Ya no vamos a salir de viaje, querida. Ya está. No está y no volverá, él se fue para no estar más y está en algún lado, sólo él sabe dónde.

Vieja (susurra): No lo hagas.

El Viejo: Estás cansada.

Vieja (susurra): No lo hagas.

Viejo: Y nosotros estamos acá, todavía, así supongo que debe ser. Ya está, basta de viajes.

Vieja: ¿Y entonces, que haremos, qué quedó?

Viejo: Vamos a escuchar el disco.

Vieja: ¿Este?

Viejo (asienta con la cabeza): Este disco sonaba cuando nos conocimos, sabés, querida. Este tocaba, y nosotros bailábamos y bailábamos. Soaba esto, y éramos jóvenes.

(La Vieja lo observa. Y empieza a llorar. El Viejo la toma en sus brazos, como para no dejarla nunca.)

 

 

El departamento de la Mujer y el Hombre. Hoy. El Hombre viene a casa. La Mujer está sentada en la mesa. Las ollas por todos lados. El agua está goteando en las ollas. El Hombre se acerca a la mesa, se sienta. Saca el frasco de mermelada y la pone sobre la mesa. Pone la foto sobre el frasco. La Mujer lo observa.

La Mujer (finalmente): Así que, volvió.

El Hombre: ¿Qué?

La Mujer: Se me volvió todo al final. (Pausa) Estaba acá, el chico en la silla de ruedas.

El Hombre: Lo sé. ¿Por qué no tomaste la foto?

La Mujer: Sabía que lo ibas a hacer vos.

El Hombre: ¿Cómo lo sabías?

La Mujer no responde, toma la foto.

La Mujer: Se ríe, mi amor, miralo. Mirá lo que está haciendo.

El Hombre: Se ríe.

La Mujer: Sí.

Se observan un rato largo a través del frasco y la foto, el Hombre y la Mujer. Un rato realmente largo.

 

 

Estación de Trenes. Hoy.

El Muchacho está sentado en el banquito, en el andén. Se le acerca la Muchacha, jadeando. Se observan.

Muchacha (finalmente): Ey.

Muchacho: Ey.

Muchacha: Pensaba que te iba a encontrar acá.

Muchacho: ¿Por qué?

Muchacha: Me fui sin saludar, por eso.

Muchacho: Sí, lo hiciste.

(Pausa)

Muchacha: Sabés, estás mejor así, sin traje. En serio.

Muchacho: Parezco un niño.

(La Muchacha niega con la cabeza.)

Muchacha: Quizás lo creía así, pero ya no.

(Pausa. La Muchacha se sienta al lado de él, sobre el banco.)

Muchacha: ¿Tenés un cigarrillo?

(El Muchacho saca el atado y le pasa uno.)

Muchacha (se sonríe): Yo nunca los tengo. Gracias.

(Fuman en silencio.)

Muchacho: Estás mojada, toda.

Muchacha: Lo sé.

Muchacho: Estabas corriendo.

Muchacha: ¡Ma! Me quedé atrapada en un embotellamiento, así que…

Muchacho: Corrías.

Muchacha: Sí.

Muchacho: ¿Corrías para que no me fuera?

Muchacha: Corría para no mojarme.

Muchacho: Ah.

(Fuman en silencio.)

Muchacho: Las cosas cambiaron, sabías.

Muchacha: No estás en internet.

Muchacho: Lo apagué, sí.

Muchacha: ¿Estás yendo para tu casa?

(El Muchacho niega con la cabeza.)

Muchacha: ¿Si no?

(Muchacho saca el regalo, una caja cuadrada envuelta en un moño. Ofrece la caja a la Muchacha.)

Muchacha: ¿Para mí?

(Muchacho asienta con la cabeza.)

Muchacha: ¿En serio?

(Muchacho asienta con la cabeza.)

Muchacha: Pero cuidado, soy muy rara.

Muchacho: Yo también.

(La Muchacha se sonríe y toma la caja.)

El Muchacho: Feliz cumpleaños.

(La Muchacha sacude levemente la caja, y la acerca al oído. La sacude una vez más. Escucha.)

 

 

Estación de trenes. Andén. Vía. Hoy.

Otro Hombre: A mi padre y a mí nos gustan los trenes, me lleva ahí cuando es de mañana, porque entonces los trenes pasan a menudo. Mi padre me dice que los salude, saludalos sin miedo, porque al pasar, te los olvidas. Entonces vienen otros, y otros, y otros, y de repente te olvidás de lo que realmente querías. Y así, al final, cuando finalmente decís: perdoname, ya no hay nadie quién pueda ayudarte. Para decirte- está bien, lo sé. Para decirte- perdonamelo vos a mí.

(En ese momento al Otro Hombre se le acerca David, teniendo fuerte su pelota. David viene de un tiempo completamente diferente, o tal vez del mismo, y luego se para en frente del Otro Hombre y lo mira.

Una pausa larga. Entonces, David  le ofrece, muy lentamente, su pelota.)


Premios al texto

Premio Nacional Marin Držić al mejor texto de teatro (2009)

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