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DRAMA

Personajes

Personajes: 9M+12F

2011

Maša Kos, (66)

madre de Alisa y Lucija

Vladimir (Vlado) Kos (67)

su marido

Alisa Kos (36)

su hija mayor

Lucija Kos (33)

su hija menor

Dunja Rey (63)

Marko Horvat (39)

vecino de arriba

1990

Maša Kos (45)

Dunja Rey (de Dolinar) (42)

Vladimir Kos (46)

Karl (Karlo Dolinar) (43)

marido de Dunja

Karolina Amruš (92)

Igor Marević (44)

amigo de la familia

Aleksandar Rey (75)

padre de Maša y Dunja

Alisa Kos (15)

Lucija Kos (12)

Marko Horvat (18)

1945

Ruža Rey (27)

madre de Maša y Dunja

Aleksandar Rey (30)

su marido

Monika Zima (45)

madre de Ruža

Karolina Amruš (47)

Marinko (40)

funcionario comunista

Traducción

NIKOLINA ŽIDEK

Derechos de Autor

Joe Phillips, Curtis Brown Agency

Derechos de Traducción

NIKOLINA ŽIDEK
info@teatrocroata.com

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Tres inviernos.

Tres inviernos es la historia sobre cuatro generaciones de una familia contada a lo largo de tres períodos temporales y a través de tres momentos sociales sintomáticos. Comienza a finales de la Segunda Guerra Mundial, continúa en vísperas de la desintegración bélica de Yugoslavia a comienzos de los años noventa y finalmente termina en el año de la celebración del referéndum sobre el acceso de Croacia a la Unión Europea, resumiendo en un momento todos los fríos sociales e íntimos de los tres inviernos descriptos.

Una sirvienta de los comienzos del siglo veinte bajo circunstancias no aclaradas fue echada de la casa señorial en la que trabajaba, con una niña recién nacida sobre sus pechos. En los próximos noventa años esa casa se convertirá en un protagonista simbólico, junto con los destinos de los miembros de la familia de la sirvienta – su hija entrará a vivir en una parte de esa casa como miembro del ejército vencedor de la Segunda Guerra Mundial, su nieta vivirá ahí la siguiente guerra que acaecerá en la región, y su bisnieta terminará la lucha por el derecho a la propiedad casándose con un nuevo rico local y comprando la casa entera.

El texto Tres inviernos fue estrenado en el National Theatre de Londres a finales de 2014. En 2015 ganó el prestigioso premio Susan Smith Blackburn otorgado a la mejor autora de teatro de habla inglesa. En 2016 se escenificó en Eslovenia y en Croacia y actualmente están en curso las puestas en escena en Alemania y EEUU.

La puesta en escena en el Teatro Nacional Croata de Zagreb, bajo la dirección de Ivica Buljan es la producción más taquillera del Teatro Nacional Croata de las últimas dos décadas.

Fragmentos

Fragmento Versión Española

La primera escena se desarrolla en una oficina. Todas las demás alrededor y en la casa de la familia Kos en Zagreb, Croacia. La Ciudad Vieja es el casco histórico de Zagreb, que data del siglo XII. La casa fue construida en propiedad por la familia Amruš, miembros de la aristocracia zagrebiense a finales del siglo XIX. Después de la Segunda Guerra Mundial la casa fue nacionalizada y dividida y desde entonces compartida por, por lo menos, tres familias a la vez. La familia Kos vive en la parte central, la más grande de la casa.

Entre escena y escena aparecen proyecciones de planos de la casa y del interior y fotografías de las familias Kos y Amruš de los últimos cien años.

Duodécima escena

noviembre de 2011

 

Tres de la mañana. Dormitorio de Maša y Vlado (antiguo dormitorio de Karolina).

Vlado (70) está roncando. Maša (66) enciende la luz, abre el cajón de la mesita y saca unas fotos. Las mira.

 

MAŠA          Vlado, ¿estás durmiendo?

Vlado gruñe.

¿Estás durmiendo?

VLADO         Ya no.

MAŠA          ¿Cómo puedes dormir?

VLADO         ¿Es una de esas preguntas donde la cago diga lo que diga?

MAŠA          Estaba pensando…

VLADO         No pienses. Duerme. Yo no he dormido nada, vamos a tener un día largo.

MAŠA         ¿Por qué no has dormido? ¿En qué estabas pensando?

VLADO         No estaba pensando. Tenía acidez.

MAŠA          Y yo estoy pensando… en Tatiana.

Vlado se incorpora como si le hubieran tirado un balde de agua fría.

 

VLADO         Pero, por favor, me tengo que justificar toda la vida-

MAŠA          Que no, no, ay, calla por favor y no te apresures. Qué fastidio que eres.

VLADO         Bueno, venga, dime.

MAŠA          Pues nada, estaba pensando si a ti se te ocurre a veces cómo sería tu vida si… si no me hubieras conocido a mí y si te hubieras quedado con ella. Que abrió una empresa y tiene mucha pasta. ¿Dónde estarías tú ahora si fueras su marido?

VLADO         Tuve suerte de haber salido con vida. ¿A que no ves que ya ha enterrado dos esposos?

 

Maša se ríe.

MAŠA         Bueno. ¿Y si hubieras tomado otras decisiones en tu vida? No sé. Si nos hubiéramos ido al extranjero como Dunja y Karl, o si hubieras jugado estratégicamente en el 91 y si no te hubieran despedido… El idiota de tu sucesor llegó a ser consejero para la educación…

VLADO         Maša, no se puede ser estratégico si no lo eres. No es cuestión de elección. Es instinto. Uno no puede ir contra su propia consciencia.

MAŠA          Lo sé. No puede.

VLADO         Yo no lo siento. Yo me puedo mirar en el espejo. Y no como algunos que tienen miedo de que alguien se acuerde de cómo se comportaban. Los que suelen decir, que en la guerra las reglas son distintas. No son distintas. Sino que las personas se acostumbran a ese tiempo subnormal y eso se normaliza. Y se les olvida de que un día todo eso pasará y que entones tendrán que explicar de dónde sacaron esa naturaleza sanguinaria y egoísta y por qué dejaron que se desatara tanto. Eso.

MAŠA          Pues sí. Tienes razón. Siempre te admiré por eso.

VLADO         ¿A que sí? No lo he notado.

MAŠA          Que sí, en serio.

VLADO         Y sin embargo, te pillo despierta en el medio de la noche preguntándote en qué momento tomaste la decisión equivocada en tu vida…

MAŠA          No seas tonto. Es solo porque es el día antes. Cuando Lucija está por dar ese… paso.

VLADO.      ¿Qué?¿De qué estás pensando? ¿Qué hubiera pasado si te hubieras casado con otra persona?

MAŠA.         No precisamente.

VLADO.        ¿Con ese tío No Alineado? ¿Si te hubiera llevado a Etiopía?

MAŠ A.        Las cosas que se te ocurren –

VLADO.        ¡Las cosas que se te ocurren a ti, diría yo! Ahora me tienes preocupado.

MAŠA          Ya que te interesa, Stevo me propuso irme a Dubái con él.

VLADO        ¿Qué? ¿Mi Stevo?

MAŠA          El tuyo.

VLADO         ¿Cuándo?

MAŠA          Antes de irse.

VLADO         ¿Y Svetlana?

MAŠA          Dijo que la iba a dejar.

VLADO         ¿En serio? ¿Mi Stevo? (Pausa) Me cago en su madre, me cago.

VLADO sale de la cama. Empieza a caminar de un lado al otro.

¡Esa rata serbia! ¡Me cago en la unidad y fraternidad!

MAŠA          Venga, tranquilízate.

VLADO         ¿Cómo que me tranquilice? ¿Tienes la intención de hacer alguna confesión? ¡Ya sabes que yo no estoy para confesiones repentinas!

MAŠA          Que no, venga. Nunca me gustó. Es algo que se le ocurrió a él.

VLADO         ¿Y por qué me lo estás diciendo entonces?

MAŠA          Porque sí. Pa’ que tú veas. Que a mi los hombres me prestaban atención.

VLADO         ¿El qué?

MAŠA          Que sí. A ti eso nunca se te ocurría. Ni siquiera cuando éramos jóvenes.

VLADO         Tonterías –

MAŠA          Dame un ejemplo de cuando te hayas puesto celoso.

VLADO         Los celos no son una virtud.

MAŠA          Un solo ejemplo.

 

Vlado está pensando, no se le ocurre ni un solo ejemplo.

 

MAŠA          Como si no fuera mujer.

VLADO         Pues, Maša… tú nunca protestabas. Cómo uno puede saber… leer los pensamientos…

MAŠA          ¿Y no se te ocurrió preguntarme alguna vez?

VLADO         ¿Y qué me habrías contestado?

 

Maša calla.

 

Vlado          Dimelo ahora.

Maša           Algo más. Que el matrimonio no es solo horario de trabajo doble. Que no soy la sirvienta de todos. Que quiero que alguien se haga cargo de mí también. Que te preguntes a veces, ¿qué es lo que mi mujer necesita? ¿Qué pasa en su cabeza? ¿Estará feliz?

Vlado          ¿No estabas feliz?

Maša           Pero… ¿qué significa ser feliz?

VLADO         Significa lo que yo sentí estando contigo. Así que supuse que tú también lo estabas conmigo.

 

Pausa.

 

MAŠA          No.

 

VLADO la mira fijamente, estupefacto. Está resoplando, le faltan palabras.

 

Es todo culpa mía. He tenido que defenderme por mí misma. Desde que era pequeña. Cuando papá me miraba con sospechas. Cuando la gente susurraba en la calle cuando Karolina me cuidaba. Nadie me explicaba que ella tenía un expediente. ¡Yo pensaba que era porque yo era gorda!

VLADO         Maša ¿qué puedo hacer?

MAŠA          Nada. Estamos donde estamos. No se trata de eso. Quería inculcarles a nuestras hijas la sensación de que son dueñas de su propio destino. Así hago las paces conmigo misma. ¿Y qué es lo que he recibido? Dos personas que no entiendo. En un mundo que ya no entiendo. Ahuyenté a una-

VLADO         ¡No la ahuyentaste, Maša!

MAŠA          Siendo sobreprotectora…

VLADO         ¡ Maša!

MAŠA          Y la otra me deja perpleja todos los días. Y ese hombre…

VLADO         Te lo dije, no te lo dije, la primera vez que lo trajo, que había que hacer algo al respecto.

MAŠA          Dijiste, Maša, tienes que hacer algo. Tienes que hablar con ellas.

VLADO (en voz baja)     La idea en sí tendrá algún mérito.

MAŠA          La verdad es que él me confunde. Como si las palabras ya no significaran lo mismo. Confiar en los demás significa ser tonto. Ser considerado significa ser débil. Ser solidario quiere decir que no sabes hacerte cargo de ti mismo. Todo lo que nosotros creemos que es correcto, para él es tonto y anticuado. Y cuando veo que ella lo entiende perfectamente, me siento completamente impotente delante de ellos.

VLADO         Toda la vida hablándole sobre la libertad y la elección.

MAŠA          Tus propias lecciones se te vuelven en contra como un bumerang. ¡Y ni hablar de Alisa! Vete a saber qué es lo que ella busca y necesita.

VLADO         Yo estaría contento si encontrara a alguien, aunque sea una mujer.

VLADO abraza a MAŠA y se le acurruca.

MAŠA          Y ahora otra unión nos está acechando. Finjo de entender, pero no entiendo nada. ¿ Recuerdas que fuimos criados en una época de certeza? No nos criaron para tanta incertidumbre.

VLADO         Maša, estará todo bien.

MAŠA          Dijiste lo mismo cuando iba a estallar la guerra.

Vlado suspira, frustrado.

VLADO         ¡Sabes una cosa, Maša! Perdimos a Igor. De alguna manera también perdimos a Marko. Y yo ya no sé cómo se puede medir si uno está sano y normal, pero dentro de todo, nosotros estamos bien. Yo ya no puedo cuestionar mis decisiones. Estoy viejo, Maša. Estoy cansado. Estoy harto. Hemos criado a dos hijas. Entienden la vida mejor que tú y que yo. Las tenemos que soltar. Están fuera de nuestra jurisdicción.

 

Maša lo escucha y luego lentamente asiente con la cabeza. Y luego apoya su cabeza en el pecho de Vlado. Ambos están pensativos.

VLADO        ¿Y si nos vamos a Dubái, qué me dices?

MAŠA          Ya.

VLADO         En serio. Vamos a Dubái, a moler a palos a Stevo. A defender tu honor. ¿Eso te haría feliz?

MAŠA          Mucho.

VLADO         Oye, nada de Dubái, pero a algún lado parecido. Túnez. O Egipto. Estoy seguro de que han caído los precios.

MAŠA          Claro, lo que necesito: más de ti, pero con calor y arena.

 

VLADO       En serio. Casamos a Lucía, despachamos a Alisa a un convento – y nosotros dos bajamos el Nilo. A Luxor. O al Valle de los Reyes.

MAŠA          Está bien.

Se acuestan.

VLADO.      Y te voy a preguntar cómo estás y qué necesitas todos los días.

MAŠA.       Ay, dios.

VLADO.      Yo lo arreglo. Me dicen que todo esto se organiza a través de Internet. Solo hay que sobrevivir este día sin drama y deja que yo me encargo del resto.

 

 

 

 

Décimo tercera escena

Noviembre de 2011

 

Mañana en la casa de los Kos. Dunja está de pie delante del televisor. Vestida elegante, con un velo blanco sobre la cabeza . En la tele podemos ver a un Karl más avejentado con un traje caro, en una rueda de prensa.

 

KARL           Ya está claro que el pueblo croata ha desarrollado una sensación sofisticada para el pensamiento político y ha elegido un camino inteligente hacia el futuro. Croacia siempre formaba parte de Europa -histórica, política y geográficamente. Tengo la confianza de que el referéndum mostrará que la oportunidad para determinar nuestro futuro en cooperación con otras naciones es algo que desde siempre anhelábamos.

DUNJA         Vete a tomar por el culo, gilipollas.

 

 

Apaga la tele. Se mueve un poco el velo para encenderse un cigarillo. Y está así en el medio de la sala de estar, la falsa novia, con el humo saliendo por el velo. Entonces se sienta.

Vlado (67) entra con su mejor traje, se está poniendo la americana. Suena el teléfono.

Entra Maša (66), pasa corriendo por la casa, con el pelo arreglado, dando vueltas con un millón de cosas en su mente. El teléfono está sonando.

 

MAŠA.         ¿Apágalo, por favor? Van a llegar los invitados. Y oye, cuidado con la bebida. No querrás empezar a hablar sobre los partisanos y los comunistas. Sabes que ellos no son gente para eso. ¿Alguien puede atender el teléfono?

VLADO       No es que no me haya emborrachado nunca en mi vida, pero dada la ocasión…

MAŠA           Vlado….

VLADO         Venga, dame un beso.

MAŠA          Déjame.

VLADO         Dame un beso ahora mismo.

 

Él le da un beso. El teléfono deja de sonar.

 

MAŠA          ¿Todo saldrá bien, verdad?

VLADO        Por supuesto.

 

Los encuentra la Falsa Novia. Una imagen particular. Maša y Vlado la miran, sin palabras. Entra Alisa, con la misma ropa puesta que la noche anterior.

 

DUNJA.        ¿Esto parece muy tonto?

ALISA.         Probablemente no tan tonto como debe sentirse.

 

Dunja se sube el velo por encima de la cabeza, mostrando su cara.

 

MAŠA.         ¡Alisa!

 

Maša mira a Alisa. Suena el teléfono de nuevo.

 

MAŠA          No te has cambiado desde ayer. ¿Qué estabas haciendo?

ALISA          No podía dormir. ¿No sé cómo vosotros podíais dormir?

                  Maša le da un codazo a Vlado. El teléfono sigue sonando.

Estuve en Internet toda la noche.

VLADO       Esto sí que es imprudente. ¿Cómo vas a aguantar todo el día? Internet no es un juego.

ALISA         Estaba leyendo, investigando, intentando llegar a los hechos y no llegar a una conclusión equivocada-

MAŠA         Qué hechos –

ALISA         Toda la noche he estado cuestionando mis instintos y mi derecho a interferir como alguien de afuera.

MAŠA          Tu no eres alguien de afuera-

ALISA          Gracias, pero sí lo soy. Un poco.

MAŠA.         No, no lo eres en absoluto. Me rompería el corazón si te sintieras así – Lucija, ¡atiende al puñetero teléfono! ¡Por favor!

Maša sale marchando de la habitación. Por un momento se detiene el teléfono.

ALISA          He hablado con Marko anoche…

DUNJA         ¿Has visto a Marko?

ALISA          Sí. Fugazmente.

DUNJA         ¿Cuándo?

ALISA          Tarde. Muy tarde. Bajé por el ruido… y nos hemos quedado charlando… y… (pausa) ¿Dónde está Lucija? Necesito a Lucija.

DUNJA         ¿Y qué?

ALISA          Y… (juntando coraje)

 

Entra Lucija en su vestido de novia. Se parece a una muñeca Barbie.

 

LUCIJA         (a Maša que está fuera de escena). ¿Qué, no tienen el puto GPS? (a todos) Los de catering se han perdido en el camino. Es que… (se da cuenta de que algo está pasando) ¿Qué ha pasado?

 

Maša entra de nuevo.

 

ALISA          ¿Nuestros vecinos han sido desahuciados a la fuerza? (Pausa). ¿Alguien que me conteste?

Vlado se sienta.

 

LUCIJA         ¿Qué es lo que exactamente pretendes hacer?

ALISA          Lo siento, de verdad, pero tengo que poner eso sobre la mesa. Lo siento.

LUCIJA         Ya lo creo.

ALISA          ¿Entonces?

LUCIJA         ¿Entonces qué?

ALISA          No es ningún secreto que el negocio de Damjan se ha visto involucrado en varios escándalos.

 

Alisa agita unas páginas impresas.

 

LUCIJA         Toda empresa exitosa en este país de vez en cuanto se encuentra involucrada en algún escándalo. Los tiempos son así. Nuestro país es así. Escandaloso.

DUNJA         Es así en todos lados.

MAŠA          Muchas cosas de los diarios son tonterías – Damjan los ha demandado.

ALISA          (hojeando las impresiones) Empresas privatizadas repentinamente declarándose en quiebra, gente perdiendo el trabajo, y siempre surge su nombre. Lo que hace que la idea de las amenazas no parezca… nada improbable.

LUCIJA         ¿Qué es lo que exactamente estás diciendo?

ALISA          ¿Damjan ha echado a nuestros vecinos de la casa?

Pausa.

LUCIJA         Todos han sido pagados con una suma más que importante.

ALISA          ¿Pero ellos querían mudarse o no?

LUCIJA         Tu hipótesis no tiene sentido. Si no se lo hubiera ofrecido, probablemente no se habrían mudado, no. Pero dado que sí se lo ofreció, entonces sí se han ido. No entiendo.

ALISA.         Okey, está bien. Olvídate de la prensa. Bueno, dejemos de lado el hecho de que no sabemos exactamente cómo se ha hecho rico-

LUCIJA.        Perdona, ¿ Damjan tenía que presentarte sus cuentas para que las audites?

ALISA.         ¿Pero todos vosotros estáis de punta en blanco sin hacer nada mientras él está comprando la casa y echando a la gente?

LUCIJA.        ¡Les ha pagado una indemnización!

ALISA.         ¡Los ha echado!

LUCIJA         ¡Demuéstralo!

ALISA          ¿Qué?

LUCIJA         Las acusaciones así tienen que estar fundamentadas con pruebas. Unas pruebas más contundentes que las quejas de los vecinos envidiosos.

ALISA          Antes que nada las alegaciones como estas deberían ser investigadas.

LUCIJA        ¿Y tú por qué estás tan en contra de obtener la casa? ¡Si nos pertenece, si ha sido parte de nosotros durante cien años!

ALISA          ¡Es que no nos pertenece!

LUCIJA         Lo dijo Karolina. Si le hubiéramos dado la oportunidad de escribir su testamento, tal vez nos habría dado pruebas concretas.

MAŠA         Y la abuela Monika también, cuando se estaba muriendo dijo que la mantuviéramos, que es era nuestra. Aunque, estaba tan senil la pobre que nadie entendía lo que decía.

LUCIJA       Ya ves.

ALISA          ¿Ya ves qué? Si no hubiera sido por los comunistas y sus ideas radicales sobre la propiedad, ninguno de nosotros pisaría esta casa. ¿Te oyes a ti misma? ¡La bisabuela Monika trabajaba aquí como una esclava, y la abuela Ruža no toleraría que compraras la casa y echaras a los vecinos!

DUNJA         ¿Sabes qué pasaría si se presentaran los sucesores de Amruš de Argentina y reclamaran sus derechos?

ALISA (a Dunja) Me extrañas tú. En un velo blanco. Por lo menos tú no tenías paciencia para los matones.

DUNJA         Han cambiado la táctica.

LUCIJA         ¿Perdón?!

ALISA (A Lucija)   Está bien, supongamos que la propiedad privada es realmente la clave de nuestra identidad, supongamos que sea así–

LUCIJA         Por favor, apaguemos las luces para el público.

ALISA          ¿Cómo va a ser nuestra la casa? La está comprando un extraño total que nadie entiende, y vosotros le estáis extendiendo la alfombra roja.

LUCIJA         Damjan no es ningún extraño. Damjan va a ser uno de los nuestros. Nos estamos casando.

ALISA         Él nunca va a ser uno de los nuestros. Él es uno de ellos. Él es como el viejo de Karolina, como Karl…

LUCIJA        ¡No es como Karl! ¡Él no es como Karl! Coño, Alisa, ¿cómo puedes decir algo así?

ALISA          ¡Los Plazibat han recibido amenazas!

LUCIJA         Los Plazibat se merecen amenazas. Nos han estado jodiendo durante cuarenta años.

ALISA          A Marko se la ha explicado claramente que no existe la posibilidad de que se quede en esta casa.

LUCIJA         Marko es un hijo de mamá frustrado de mediana edad que no soporta a nadie que le haya ido bien después de la guerra–

VLADO         Lucija, ¡no te permito que menosprecies a Marko!

ALISA          ¡Porque la posguerra ha sido muy lucrativa para algunos!

VLADO         No permito que te conviertas en uno de esos ricos presumidos que desprecian a la gente común. ¡No! ¡Marko es buena persona!

LUCIJA         Damjan también es buena persona. Trabajadora, empezó desde cero y le ha ido bien. Y quiere formar una familia, ser proveedor de ella, por qué se le desconfía y se le sospecha de él–

DUNJA         Todo lo contrario, le estamos dando un montón de confianza-

ALISA          Nadie le ha preguntado –

VLADO       Yo sí lo he hecho. Silencio. Yo le he preguntado a Damjan. Si es verdad lo de las amenazas.

LUCIJA         ¿Qué has hecho? ¿Cuándo?

VLADO         Lo de dejar las cosas sin resolver, eso no funciona.

LUCIJA         Papá –

VLADO         Hemos hablado de ello, mamá y yo, y… y hemos decidido que había que preguntárselo.

LUCIJA         A mis espaldas –

VLADO         Sí. Porque había que hacerlo cara a cara.

ALISA          ¿Y?

VLADO         Y él me jura que eso no es verdad. Me ha dado su palabra.

ALISA          ¿Y?

VLADO         ¿Y qué?

ALISA          ¿Eso es todo? ¿Te ha dado su palabra?

VLADO         ¿Ya no vale la palabra de uno?

ALISA          ¿La palabra de uno? Tú eres historiador, ¿desde cuándo la palabra tenía algún valor? ¿Cómo puedes dejar así… no entiendo, qué te pasa? ¿A que has tenido un derrame cerebral y no lo hemos notado?

MAŠA          ¡Alisa, basta! ¡Un poco de respeto hacia tu padre!

ALISA          Es porque lo respeto que espero de él-

VLADO         ¿El qué? ¿Qué más me queda además de enfrentarlo con la pregunta? ¿Y creer su palabra? ¿Seguir insistiendo y dejar que nos peleemos? ¿Y qué pasa si Lucija lo elije a él y nos abandona a nosotros? ¿Y nos quedamos sin ambas al final de nuestras vidas? ¿Tú crees que tu madre sobreviviría?

MAŠA          Vlado…

VLADO         Que sí. Es así. Siempre he sido hombre de principios y mis seres más queridos lo han sufrido. Ya. Entonces decidí creerle. En mi cosmovisión, aunque sea anticuado, senil y con apoplejía, en mi cosmovisión la palabra de uno todavía tiene valor.

ALISA         Estupendo. Entonces, está resuelto. (Levanta la mano saludando). Palabra de honor de pioneros.

 

                  Maša se echa a llorar.

 

Mamá. Ay, por dios. Mamá, por favor, no llores.

LUCIA (a Alisa)     Enhorabuena.

ALISA          Ahora yo tengo la culpa por llevar la atención y no tú que lo has -­‐

DUNJA         Ay, callaos ambas, joder. Maša, cariño, Mashenka…

MAŠA          Está bien, deja. No sé qué me ha pasado. Estoy bien.

Ahora todos callan y están mirando a Maša. Ella respira profundo para tranquilizarse. Lucija se desata los lazos del corsé para poder respirar mejor también.

Yo también a veces me pregunto si un pequeño derrame cerebral no me vendría bien.

Todos callan.

No era fácil aceptar a Damjan como yerno.

LUCIJA         Qué buen timing, mamá.

MAŠA          Pero lo intentamos. Ser abiertos y sin prejuicios, a nuestra edad. Todos los días al despertarme tengo la sensación de que mis horizontes son cada vez más estrechos. Pero sigo intentándolo. Pesar las cosas. Ser justa con él y con Lucija. No dejar que los prejuicios nublen nuestro razonamiento. Seguir siendo objetiva… De una o de otra manera esta familia ha vivido en esta casa durante cien años. Tal vez hoy, en estos tiempos hay que dejar a aquellos que entienden mejor cómo funciona el mundo a que tomen las decisiones. Porque lo de atenernos a nuestros principios nos ha costado mucho en el pasado. Nos costó mantenernos a flote. Porque temo que ahora nos ahogaríamos directamente.

ALISA          Habéis puesto vuestro destino en manos de alguien a quien no le importan los demás y no tiene ningún concepto de continuidad centenaria. Porque, objetivamente, la hiedra centenaria que se estaba enredando alrededor de la casa ahora ha sido quitada. La casa parece desnuda, parece saqueada… ¡Parece violada! ¿Dónde coño está la hiedra?!

LUCIJA         ¿La hiedra?

MAŠA          Han tenido que quitarla por la rehabilitación.

LUCIJA         ¿La hiedra? ¿Sabes una cosa, Alicia en el puto país de las maravillas? La casa necesita ser renovada. Porque durante setenta años nadie tenía dinero para hacerlo. Así que la hiedra se ha tenido que ir. Lo siento que eso hiera tu sensibilidad cuando vuelves a casa una vez al año. Yo hice a Damjan que comprara la casa. ¿Tú crees que esta sería su primera opción? ¿Vivir con todos vosotros? Yo lo convencí, para que esta maravillosa casa en una ubicación de primera con tres familias añejadas que no llegan a fin de mes no fuera objetivo de alguien menos sentimental. Como suele pasar en este maravilloso país.

ALISA          Como ha sido el caso de nuestros vecinos.

LUCIJA         ¡A todos se les ha pagado! Tú no tienes ni la más remota idea de cómo funcionan las cosas aquí. Aquí no puedes curar ni una uña encarnada sin tener que sobornar a alguien. Desde que mamá se jubiló estos dos pobres viejos no pueden pagar los gastos del mes. Dunja está aquí con nosotros, más pobre que un ratón de iglesia, a diez años del juicio contra un maltratador. Diez años. Antes de perder el juicio. Y cuando yo le decía que había que mandar a un par de matones a charlar con Karl, ¡Dios mío, ni hablar! Nosotros no elegimos ese camino. Nosotros creemos en la justicia. La ley está de nuestro lado. Ajá. Enhorabuena. Bueno, finalmente tendrá protección.

Papá sigue jugando a la lotería todas las semanas. Mamá no deja de hablar sobre cómo las cosas eran mejores antes. “No teníamos mucho, pero nos sentíamos seguros”. Cosa bastante curiosa dado que terminaron masacrándose entre todos.

Ahora vamos a entrar en la Unión Europea y todo va a cambiar de Nuevo. Cien años de turbulencias. Y a volver a ser una colonia. Salud.

Pero yo no voy a soltar la casa. Por nuestra historia y por nuestra vida aquí, que era generalmente feliz, no voy a dejar que alguien la compre, los eche y convierta esto en un spa. Porque yo sí soy jodidamente sentimental. Y tú- si mal no acuerdo- la última vez que fui a visitarte, la dueña de tu piso no podía memorizar si Croacia estaba en Rusia o era al revés y a pesar de tu doctorado en cosas que ella no puede pronunciar, cuando tuviste la visita de tres amigas de Croacia, casi llama a la policía. Porque, ¿qué hacen cuatro mujeres en un piso? Un prostíbulo, claramente. Así que cuando tú vuelvas, os voy a tener que cargar con todos a mis espaldas por ser la única lo suficientemente lista como para adaptarme. Ya sé que es sorprendente para todos que sea yo la que progrese, pero bueno, ¡la vida es llena de sorpresas!

Silencio aturdido.

Y la casa va a ser nuestra. Está a mi nombre. No soy ninguna tonta.

                  Pausa.

ALISA          ¿Damjan está de acuerdo?

LUCIJA         Por suerte, se ve mejor en la declaración de los bienes.

 

Silencio. Están todos agotados. Vlado cae en la silla. Dunja enciende un cigarrillo.

 

ALISA          Lucija, está mal. Eso está bien.

LUCIJA         Alisa… (Pausa) Tienes que ponerte decente (apuntando a su aspecto). Esto es inaceptable. Mamá, necesito pañuelos húmedos, estoy sudando como una cerda. Dunja, llama a catering y diles que si no llegan en cinco minutos, no hace falta que aparezcan y luego lo hablarán con Damjan. Papá, tú podrías tomarte un Xanax, así no te me pones beligerante. Y alguien debería repasar conmigo los Padrenuestros, así no paso vergüenza. Y poneos un poco alegres, coño. Que hoy es el día más feliz de mi puta vida.

 

Se escucha la música folk desde la calle. Primero suena lejos y luego cada vez más cerca. El novio, seguido por la música, está en el camino.

La familia Kos está de pie en la habitación, como si estuvieran congelados.

 

 

 

 

 


Premio

Premio Susan Smith Blackburn 2015 a la mejor autora de teatro de habla inglesa.

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